¿Qué narices pinta un membrillo en todo esto?

Qué sentido podría tener escoger como nombre para un servicio una fruta que, cruda, no se puede comer por su sabor amargo y ácido.

Vale. La curiosidad te puede. No es nada malo.

Pero no debería ser esta la pregunta a la que encuentres respuesta ¿No crees?

Joder. Seamos serios.

Si has llegado aquí es porque quieres más clientes. Quieres crecer.

¿Y qué estás haciendo tú ahora?

¿Creces leyendo el porqué de un nombre?

Venga, no me jodas.

Te estás distrayendo. Y lo sabes.

Estás perdiendo un tiempo que se traduce en dinero.

Pero vale. Aquí tienes la explicación.

Podríamos darte una versión inspiradora de que el membrillo es una fruta incomible (tú ahora) que cocinada (con nuestro servicio), se convierte en un manjar exquisito (tú futuro).

Pero la verdad es que lo escogimos por ser un nombre que llama la atención por absurdo y, por eso mismo, resulta memorable.

Únete a La Élite del Membrillo.

Deja las distracciones a un lado.

Y empieza a conseguir más clientes.

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